Recibir una notificación de despido es un momento difícil. A menudo, nos surgen muchas dudas: ¿Es legal este despido? ¿Me corresponde una indemnización? ¿Qué puedo hacer ahora?
En el complejo mundo laboral, es fundamental saber que no todos los despidos son iguales. Si crees que la decisión de la empresa no está justificada, es muy probable que te enfrentes a un despido improcedente.
¿Qué significa «despido improcedente»?. Un derecho que debes defender
El despido es una situación que genera estrés y dudas. Sin embargo, es fundamental que sepas que la ley te protege y que tienes derechos que no pueden ser ignorados. Si la empresa no puede justificar su decisión de prescindir de ti, es probable que tu despido sea declarado improcedente.
Para entender mejor esta situación, es importante diferenciar entre los tres tipos de despido que existen en España:
- Despido procedente: La empresa demuestra, con pruebas, la causa que justifica el despido ya sea por motivos disciplinarios (una falta grave del trabajador) o por causas objetivas (económicas, técnicas, organizativas o de producción). En este caso, el trabajador no tiene derecho a una indemnización por despido disciplinario.
- Despido improcedente: La empresa no logra acreditar los motivos alegados para el despido. Es decir, que la causa que argumenta no es real o no está suficientemente documentada. Esto puede ocurrir tanto en despidos disciplinarios como en despidos objetivos. Ante esta situación, la empresa debe elegir entre readmitirte o indemnizarte.
- Despido nulo: Es la situación más grave y se produce cuando el despido vulnera un derecho fundamental del trabajador, como la discriminación por raza, sexo, religión, o si ocurre durante periodos de maternidad, paternidad o baja por enfermedad grave. En estos casos, la única opción legal es la readmisión del trabajador en su puesto, con el abono de los salarios que dejó de percibir durante el proceso.
¿Cómo se calcula la indemnización por despido improcedente?
La indemnización es el pago que la empresa debe hacerte si tu despido se califica como improcedente y opta por no readmitirte. La cantidad se calcula en función de tu antigüedad en la empresa y tu salario diario.
El cálculo se divide en dos tramos, dependiendo de la fecha en que empezaste a trabajar:
- Por el tiempo trabajado antes del 12 de febrero de 2012: Corresponde a 45 días de salario por año de servicio, con un máximo de 42 mensualidades.
- Por el tiempo trabajado a partir del 12 de febrero de 2012: Corresponde a 33 días de salario por año de servicio, con un máximo de 24 mensualidades.
Este cálculo es un derecho que te corresponde, y es vital que un profesional lo revise para asegur