Las estafas por Internet se han convertido en una de las formas más habituales de fraude económico. Una persona puede perder dinero después de realizar una compra en una página web falsa, responder a un mensaje fraudulento, facilitar sus datos bancarios, realizar una transferencia o confiar en una supuesta inversión.
El problema es que muchas víctimas no saben qué hacer después.
A veces continúan hablando con el estafador, borran mensajes, intentan recuperar el dinero por su cuenta o esperan demasiado tiempo antes de comunicar lo ocurrido al banco y denunciar.
Cuando se descubre una posible estafa por Internet, actuar rápidamente puede ser importante.
El primer objetivo debe ser evitar que el fraude continúe, proteger las cuentas y conservar las pruebas. Después será necesario valorar jurídicamente los hechos y determinar las actuaciones que correspondan.
¿Qué es una estafa por Internet?
Una estafa por Internet puede producirse cuando se utilizan medios digitales para conseguir, mediante engaño u otras técnicas fraudulentas, que una persona realice un acto que le provoca un perjuicio económico.
Pero no todas las operaciones problemáticas realizadas por Internet constituyen automáticamente un delito.
Para que exista una estafa penal deben concurrir los elementos propios del delito, aunque el engaño se haya realizado mediante una página web, correo electrónico, WhatsApp, redes sociales u otros medios digitales.
Además, el Código Penal contempla expresamente determinadas modalidades de estafa informática, incluyendo conductas que provocan transferencias no consentidas de activos mediante manipulación informática y el uso fraudulento de determinados medios de pago.
¿Cuáles son las estafas por Internet más frecuentes?
Los métodos utilizados por los delincuentes cambian constantemente, pero existen algunas modalidades especialmente habituales.
Phishing
La víctima recibe un correo electrónico o mensaje que aparenta proceder de un banco, empresa, plataforma o servicio conocido.
El objetivo suele ser conseguir sus contraseñas, datos bancarios o información personal.
Smishing
Es similar al phishing, pero se realiza principalmente mediante mensajes SMS o aplicaciones de mensajería.
Puede incluir un enlace que conduce a una página falsa.
Vishing
El fraude se realiza mediante una llamada telefónica.
El supuesto empleado de un banco, empresa o servicio intenta convencer a la víctima para que facilite códigos, contraseñas o datos bancarios.
Tiendas online fraudulentas
Se ofrece un producto a un precio aparentemente atractivo, se realiza el pago y el producto nunca llega.
En algunos casos la página desaparece posteriormente.
Falsas inversiones
La víctima recibe una oferta para invertir en determinados productos, criptomonedas u otros activos y se le promete una rentabilidad elevada.
Después de realizar el ingreso pueden aparecer nuevas exigencias de dinero para supuestos impuestos, comisiones o desbloqueos.
Estafas mediante WhatsApp o redes sociales
El delincuente puede hacerse pasar por un familiar, amigo, empresa o persona interesada en realizar una operación.
La finalidad suele ser conseguir dinero, datos personales o acceso a cuentas.
¿Qué hacer inmediatamente después de descubrir la estafa?
La primera recomendación es actuar con rapidez y evitar continuar interactuando con el supuesto estafador.
Los pasos dependerán de cómo se haya producido el fraude, pero generalmente conviene:
1. Detener el contacto.
No continuar enviando dinero ni facilitar nuevos datos.
2. Contactar inmediatamente con el banco si existe una operación financiera.
Debe comunicarse lo ocurrido y solicitar las medidas que correspondan para proteger la cuenta, tarjeta o transferencia.
3. Cambiar las contraseñas comprometidas.
Especialmente si se han facilitado credenciales de banca online, correo electrónico o cualquier otra cuenta.
4. Conservar las pruebas.
No borrar mensajes, correos, conversaciones, fotografías ni enlaces relacionados con el fraude.
5. Revisar las cuentas.
Comprobar si existen otros movimientos o operaciones que la víctima no reconozca.
6. Valorar la denuncia.
Cuando existen indicios de delito, debe estudiarse la presentación de una denuncia.
Estas actuaciones coinciden con las recomendaciones de seguridad actualmente ofrecidas por INCIBE para víctimas de phishing y otros fraudes online.
¿Debo avisar al banco aunque ya haya pasado tiempo?
Sí.
Aunque hayan transcurrido horas o días, conviene comunicar el fraude a la entidad bancaria.
La rapidez puede ser especialmente importante cuando existen transferencias, pagos con tarjeta u otras operaciones que todavía puedan ser bloqueadas o reclamadas.
El banco podrá indicar qué actuaciones son posibles según el medio de pago utilizado.
No debe darse por perdido el dinero simplemente porque la transferencia ya se haya realizado.
La recuperación puede ser difícil y nunca está garantizada, pero actuar cuanto antes puede mejorar las posibilidades de respuesta.
¿Qué pruebas debo conservar?
La documentación puede ser decisiva para reconstruir cómo se produjo el fraude.
Conviene conservar:
- Correos electrónicos.
- Mensajes SMS.
- Conversaciones de WhatsApp.
- Mensajes de redes sociales.
- Capturas de pantalla.
- Dirección de la página web.
- Nombre del perfil utilizado.
- Números de teléfono.
- Correos electrónicos del supuesto estafador.
- Contratos o documentos enviados.
- Facturas.
- Justificantes de pago.
- Transferencias bancarias.
- Movimientos de cuenta.
- Datos de la empresa o persona con la que se contactó.
- Fotografías o archivos recibidos.
También es importante conservar la información original siempre que sea posible y no limitarse a copiar una frase aislada.
INCIBE recomienda conservar correos, SMS, capturas, URL y otras evidencias del incidente para facilitar las actuaciones posteriores.
¿Sirven las capturas de pantalla?
Pueden ser útiles, pero conviene conservar también la información original.
Una captura puede demostrar cómo aparecía una página o conversación en un determinado momento, pero posteriormente puede ser necesario acreditar su origen, contenido o integridad.
Por eso, si se trata de una prueba importante, es recomendable conservar todos los elementos disponibles.
No conviene editar, recortar o modificar las capturas para intentar hacerlas más claras.
¿Qué ocurre si facilité mis datos bancarios?
Debe contactarse inmediatamente con la entidad financiera.
Si se han facilitado datos de una tarjeta, claves de banca online o información utilizada para autorizar operaciones, el banco puede indicar las medidas necesarias para proteger la cuenta y evitar nuevos movimientos fraudulentos.
También conviene revisar las cuentas durante los días posteriores.
Si además se han facilitado contraseñas, deben cambiarse inmediatamente y, si se utilizaba la misma contraseña en otros servicios, también en ellos.
¿Qué pasa si hice una transferencia al estafador?
Una transferencia no significa necesariamente que todo esté perdido.
Debe comunicarse inmediatamente a la entidad bancaria y explicar que se trata de una operación relacionada con un posible fraude.
La recuperación dependerá de las circunstancias concretas, del tiempo transcurrido, del tipo de operación y de las posibilidades de actuación de las entidades implicadas.
Por eso, no conviene esperar a tener preparada la denuncia para avisar al banco.
Las actuaciones bancarias y penales pueden desarrollarse paralelamente.
¿Y si pagué con tarjeta?
También debe comunicarse la operación a la entidad correspondiente.
Es importante identificar exactamente qué operación se realizó, cuándo, por qué importe y si fue autorizada directamente por la víctima o se produjo sin su consentimiento.
El tratamiento jurídico y bancario puede ser diferente según cómo se haya producido la operación.
Por eso conviene aportar toda la información disponible.
¿Qué ocurre si la estafa se produjo mediante WhatsApp?
Debe conservarse la conversación completa, incluyendo el número de teléfono, perfil, fotografías, mensajes, archivos y cualquier dato que permita identificar al interlocutor.
También conviene guardar los justificantes de los pagos realizados.
Después puede bloquearse y reportarse el contacto fraudulento para evitar nuevos intentos de engaño.
INCIBE recomienda conservar las conversaciones y demás evidencias y comunicar el fraude cuando se haya producido un perjuicio económico.
¿Qué ocurre con las falsas inversiones?
Las falsas inversiones merecen especial atención porque pueden producir pérdidas económicas importantes.
Es frecuente que el supuesto asesor muestre beneficios ficticios o una plataforma en la que aparentemente aumenta el valor de la inversión.
Cuando la víctima intenta retirar el dinero, aparecen nuevas exigencias económicas.
Por ejemplo, pueden solicitarse cantidades para pagar supuestos impuestos, comisiones o gastos de desbloqueo.
No debe enviarse más dinero para intentar recuperar el dinero perdido.
Cuando existe sospecha de una falsa inversión, es importante cortar la comunicación, conservar todas las pruebas, informar a la entidad bancaria y valorar la denuncia.
¿Debo seguir hablando con el estafador para intentar recuperar mi dinero?
En general, no es recomendable continuar negociando directamente con quien puede estar detrás del fraude.
Una persona que ya ha conseguido dinero puede intentar obtener todavía más utilizando nuevas excusas.
Además, continuar la conversación puede generar confusión sobre los hechos y facilitar nuevos engaños.
Lo más importante es conservar las comunicaciones existentes y trasladar la situación al banco y, cuando proceda, a las autoridades.
¿Tengo que denunciar?
Si existen indicios de que has sido víctima de un delito, es recomendable valorar la presentación de una denuncia.
La denuncia permite poner los hechos en conocimiento de las autoridades y puede facilitar la investigación.
Es importante aportar la documentación disponible: justificantes de pago, conversaciones, correos, números de teléfono, direcciones web, perfiles y cualquier otro elemento relacionado con el fraude.
INCIBE también recomienda denunciar los fraudes para que puedan investigarse y contribuir a identificar a los responsables.
¿Qué pasa si conozco al supuesto estafador?
Que la persona sea conocida, un antiguo cliente, un socio o incluso un familiar no significa que no pueda existir un delito.
Pero tampoco significa que cualquier deuda o incumplimiento entre personas conocidas sea una estafa.
Habrá que analizar cómo se produjo la operación y qué intención existía cuando se recibió el dinero o el bien.
Esta distinción es fundamental.
Si una persona recibió legítimamente un dinero y posteriormente incumplió una obligación por dificultades económicas, puede existir un conflicto civil o mercantil.
Si, por el contrario, utilizó desde el principio información falsa para conseguir que la víctima entregara el dinero, puede existir responsabilidad penal.
¿Una compra online que no llega siempre es una estafa?
No necesariamente.
Puede existir un incumplimiento contractual, un problema de consumo o una conducta fraudulenta.
Para determinar si existe delito habrá que analizar circunstancias como:
- Si el producto existía.
- Si el vendedor tenía intención de entregarlo.
- Si utilizó una identidad falsa.
- Si existían múltiples víctimas.
- Si la página se creó para obtener pagos fraudulentamente.
- Qué ocurrió después de recibir el dinero.
El contexto puede ser determinante.
¿Qué pasa si facilité mi DNI o datos personales?
Además del perjuicio económico, puede existir un riesgo de utilización fraudulenta de esos datos.
Conviene conservar información sobre dónde y cuándo se facilitaron y vigilar posibles usos posteriores.
Si existe sospecha de suplantación de identidad, será importante comunicarlo y valorar las actuaciones correspondientes.
También puede ser conveniente revisar periódicamente qué información personal aparece publicada en Internet.
¿Qué ocurre si descargué un archivo o instalé un programa?
En ese caso puede existir además un problema de seguridad informática.
Debe evitarse seguir utilizando el dispositivo para operaciones sensibles hasta comprobar que no ha quedado comprometido.
Es recomendable realizar las comprobaciones de seguridad correspondientes y cambiar las contraseñas desde un dispositivo seguro cuando exista riesgo de que hayan sido capturadas.
INCIBE recomienda analizar el dispositivo cuando se ha pulsado sobre enlaces o descargado archivos sospechosos.
¿Puede recuperarse el dinero?
A veces es posible recuperar total o parcialmente el dinero, pero no existe una garantía automática.
Dependerá de factores como:
- El tipo de pago.
- El tiempo transcurrido.
- La entidad receptora.
- Si el dinero continúa en la cuenta de destino.
- La identificación del responsable.
- Las actuaciones realizadas.
- La existencia de bienes que puedan responder del perjuicio.
Por eso es tan importante actuar rápidamente.
¿Qué puede aportar un abogado?
En una estafa por Internet, el abogado puede ayudar a determinar si los hechos tienen relevancia penal y organizar la información disponible.
También puede analizar:
- La estrategia de denuncia.
- La documentación económica.
- Las comunicaciones.
- La identificación de los responsables.
- Las posibles responsabilidades.
- La reclamación del perjuicio.
- La personación en el procedimiento cuando proceda.
Cuando la cantidad económica es importante o existen varias víctimas, el análisis jurídico puede resultar especialmente relevante.
Ejemplo práctico
Una persona recibe un mensaje que aparenta proceder de su banco.
Accede a un enlace y facilita sus datos. Poco después se realizan varias operaciones desde su cuenta.
Al descubrirlo, guarda los mensajes, contacta con el banco, cambia sus contraseñas y presenta denuncia aportando los justificantes y las conversaciones.
En este caso, actuar rápidamente permite proteger las cuentas, conservar las evidencias y facilitar la investigación.
No garantiza la recuperación del dinero, pero evita perder un tiempo que puede ser importante.
Preguntas frecuentes
¿Qué hago primero si me han estafado por Internet?
Protege tus cuentas, contacta con el banco si existe una operación económica, conserva las pruebas y valora la denuncia.
¿Puedo recuperar el dinero?
Es posible en algunos casos, pero depende de las circunstancias y no puede garantizarse.
¿Debo borrar los mensajes del estafador?
No. Deben conservarse como posible evidencia.
¿Sirven las conversaciones de WhatsApp?
Pueden ser relevantes para acreditar cómo se produjo el engaño y quién intervino.
¿Una transferencia fraudulenta se puede cancelar?
Debe comunicarse inmediatamente a la entidad bancaria para que indique qué medidas pueden adoptarse. El resultado dependerá de las circunstancias.
¿Una falsa inversión puede ser una estafa?
Sí, si concurren los elementos del delito. La existencia de una inversión que resulta fallida no significa automáticamente que haya delito.
¿Qué hago si han utilizado mis datos personales?
Conserva las evidencias, protege tus cuentas y valora las actuaciones necesarias ante una posible suplantación.
¿Necesito abogado para denunciar?
No es imprescindible para presentar una denuncia, pero puede ser muy recomendable cuando existe un perjuicio económico importante, varias víctimas o una operación compleja.
Si has sido víctima de una estafa online, actúa cuanto antes
Una estafa por Internet puede generar no solamente una pérdida económica, sino también problemas relacionados con cuentas bancarias, tarjetas, contraseñas y datos personales.
Por eso, después de descubrir el fraude es importante no actuar impulsivamente ni continuar enviando dinero para intentar recuperar lo perdido.
Protege tus cuentas, informa a tu entidad bancaria, conserva todas las evidencias y valora la presentación de una denuncia.
Además, conviene analizar jurídicamente lo ocurrido para determinar si estamos ante un delito de estafa, una modalidad de estafa informática u otra conducta que pueda tener consecuencias penales.
En C&F Abogados podemos estudiar cómo se produjo el fraude, revisar las pruebas disponibles y valorar las actuaciones legales que pueden resultar más adecuadas.
Si has perdido dinero a través de Internet, actuar rápidamente puede ser importante para proteger tus intereses y facilitar la investigación de los hechos.