La cláusula penal es una de las herramientas que pueden utilizarse en un contrato para prever qué ocurre si una de las partes incumple determinadas obligaciones.
Permite establecer anticipadamente una consecuencia para determinados supuestos de incumplimiento, normalmente mediante el pago de una cantidad.
Pero su funcionamiento no consiste simplemente en poner una cifra en el contrato.
Hay que analizar qué incumplimiento contempla la cláusula, qué cantidad se ha pactado y qué efectos le atribuye la ley y el propio contrato.
El Código Civil regula la cláusula penal principalmente en sus artículos 1152 a 1155.
¿Qué es una cláusula penal?
Es una cláusula incluida en un contrato mediante la que las partes establecen una consecuencia para el caso de incumplimiento.
La consecuencia puede consistir, por ejemplo, en el pago de una cantidad determinada.
Su finalidad puede ser:
- Prever las consecuencias de un incumplimiento.
- Facilitar la cuantificación de determinados perjuicios.
- Reforzar el cumplimiento de una obligación.
- Evitar discusiones posteriores sobre determinados daños.
Por ejemplo, un contrato puede establecer que si una parte incumple una determinada obligación deberá pagar una cantidad previamente fijada.
¿Para qué sirve una cláusula penal?
Puede cumplir varias funciones.
Reforzar el cumplimiento
La existencia de una consecuencia económica puede incentivar a las partes a cumplir lo pactado.
Prever las consecuencias del incumplimiento
Las partes pueden determinar anticipadamente qué ocurrirá si se produce determinado incumplimiento.
Facilitar la reclamación
En determinados casos, la existencia de una penalización pactada puede evitar tener que empezar desde cero para determinar económicamente las consecuencias del incumplimiento.
Sin embargo, la aplicación concreta de la cláusula dependerá siempre de su redacción y de las circunstancias del caso.
¿Es obligatorio incluir una cláusula penal en un contrato?
No.
Las partes pueden celebrar un contrato sin incluir ninguna cláusula penal.
Se trata de una posibilidad que puede resultar útil en determinados contratos, especialmente cuando existen obligaciones cuyo incumplimiento puede generar consecuencias relevantes.
Pero no siempre es necesario ni conveniente establecer una penalización.
Lo importante es que la cláusula tenga una finalidad clara y esté correctamente redactada.
¿Qué debe indicar una cláusula penal?
Una buena cláusula debería identificar con claridad:
- Qué obligación está protegida.
- Qué incumplimiento activa la penalización.
- Qué cantidad debe pagarse.
- Cuándo nace la obligación de pagarla.
- Si existen condiciones o excepciones.
- Qué relación tiene la penalización con otros posibles daños.
Cuanto más clara sea la redacción, menor será el riesgo de conflicto sobre su aplicación.
¿Puede establecerse cualquier cantidad?
No conviene asumir que cualquier cantidad pactada será automáticamente exigible en cualquier circunstancia.
El contenido de la cláusula debe analizarse dentro del contrato y conforme a las normas aplicables.
Además, el artículo 1154 del Código Civil establece que el juez modificará equitativamente la pena cuando la obligación principal hubiera sido cumplida en parte o irregularmente.
Por tanto, la forma en que se haya producido el incumplimiento puede ser relevante.
¿La cláusula penal sustituye a la indemnización por daños?
Como regla general, el artículo 1154 del Código Civil establece que, en las obligaciones con cláusula penal, la pena sustituirá a la indemnización de daños y al abono de intereses en caso de falta de cumplimiento, salvo que las partes hayan pactado otra cosa.
Esto es especialmente importante.
No debe darse por supuesto que una persona puede reclamar automáticamente:
la cláusula penal + todos los daños adicionales.
Hay que revisar qué se pactó y qué permite la legislación aplicable.
¿Puedo reclamar la pena y además los daños y perjuicios?
Dependerá de cómo esté configurada la cláusula.
El artículo 1152 permite que las partes establezcan otra cosa.
Por tanto, el contrato puede prever determinadas consecuencias adicionales.
La redacción concreta será fundamental.
Antes de reclamar, conviene comprobar si la cláusula:
- Sustituye la indemnización.
- Permite reclamar daños adicionales.
- Establece una penalización independiente.
- Está vinculada a un incumplimiento concreto.
¿La cláusula penal se aplica automáticamente?
No siempre.
Primero hay que comprobar que se ha producido el supuesto de hecho previsto en la propia cláusula.
Por ejemplo, si el contrato establece una penalización por retraso en la entrega, habrá que determinar:
- Cuál era la fecha límite.
- Si realmente hubo retraso.
- Cuántos días duró.
- Si existía alguna causa que justificara el retraso.
- Qué cantidad establece la cláusula.
La cláusula debe aplicarse conforme a lo que realmente se haya pactado.
¿Qué ocurre si el incumplimiento es parcial?
Esta cuestión puede ser especialmente importante.
El artículo 1154 del Código Civil establece la posibilidad de moderar equitativamente la pena cuando la obligación principal hubiera sido cumplida en parte o irregularmente.
Por tanto, no es lo mismo:
incumplir completamente una obligación que cumplirla parcialmente o de forma irregular.
La diferencia puede tener consecuencias sobre la penalización.
Ejemplo de incumplimiento parcial
Imaginemos que una empresa se compromete a realizar una obra completa.
El contrato establece una penalización para el caso de incumplimiento.
La empresa ejecuta una parte importante de la obra, pero deja algunos trabajos pendientes.
No necesariamente puede aplicarse la cláusula exactamente igual que si la empresa no hubiera realizado ningún trabajo.
Habrá que analizar el contrato y las circunstancias.
¿Puede reducirse una cláusula penal?
En determinados supuestos, sí.
Como hemos visto, el artículo 1154 contempla expresamente la moderación cuando la obligación principal se ha cumplido en parte o irregularmente.
Pero esto no significa que cualquier cláusula penal pueda reducirse simplemente porque parezca elevada.
Hay que analizar el supuesto concreto y el régimen jurídico aplicable.
¿Qué ocurre si el contrato se incumple completamente?
La situación será diferente de un cumplimiento parcial.
Si se produce exactamente el incumplimiento previsto en la cláusula, habrá que analizar si concurren las condiciones para exigir la penalización pactada.
También habrá que comprobar si existe alguna circunstancia que impida o limite su aplicación.
¿Puede una cláusula penal aplicarse por retraso?
Sí.
Puede pactarse una penalización vinculada a un retraso en el cumplimiento.
Por ejemplo:
La entrega deberá realizarse antes del 30 de septiembre y se establece una cantidad determinada por cada día de retraso.
En estos casos es especialmente importante definir:
- Desde cuándo comienza el retraso.
- Cuándo termina.
- Qué cantidad corresponde por día.
- Si existe un límite máximo.
- Qué circunstancias excluyen la penalización.
¿Puede existir una cláusula penal por incumplir una obligación concreta?
Sí.
Puede vincularse a obligaciones específicas.
Por ejemplo:
- Incumplimiento de un plazo.
- Falta de entrega.
- Incumplimiento de una obligación de confidencialidad.
- Incumplimiento de determinadas obligaciones contractuales.
- Incumplimiento de determinadas condiciones pactadas.
La clave está en que el contrato permita identificar con claridad qué conducta activa la penalización.
¿Qué pasa si la cláusula está redactada de forma ambigua?
Puede surgir un conflicto de interpretación.
Una cláusula penal debe redactarse con suficiente precisión para evitar dudas sobre:
- El incumplimiento que contempla.
- La cantidad.
- El momento en que resulta exigible.
- Las condiciones para aplicarla.
Una redacción ambigua puede dificultar la reclamación.
Por eso es recomendable revisar cuidadosamente estas cláusulas antes de firmar el contrato.
¿Puede pactarse una cantidad por cada día de retraso?
Sí, dependiendo del contrato y del régimen jurídico aplicable.
Es una fórmula frecuente en determinados contratos.
Por ejemplo:
100 euros por cada día de retraso.
Pero conviene establecer también si existe:
- Un límite máximo.
- Un periodo de gracia.
- Una causa justificada de retraso.
- Una fecha de inicio.
- Una fecha de finalización.
Esto evita problemas posteriores sobre el cálculo.
¿Puede existir una penalización por incumplir una obligación de confidencialidad?
Puede pactarse una consecuencia económica para determinados incumplimientos de obligaciones de confidencialidad.
Pero la cláusula debe estar bien definida.
Conviene concretar:
- Qué información está protegida.
- Qué conductas constituyen incumplimiento.
- Qué cantidad se establece.
- En qué circunstancias se aplica.
Además, cuando el contrato esté sometido a una normativa específica, habrá que tenerla en cuenta.
¿Qué ocurre si el contrato no dice nada sobre una cláusula penal?
No existe penalización contractual por el simple hecho de que se haya producido un incumplimiento.
En ese caso habrá que acudir a las reglas generales que correspondan para determinar las consecuencias del incumplimiento.
Por tanto, la cláusula penal debe haber sido pactada.
¿Es lo mismo una cláusula penal que una indemnización?
No exactamente.
La indemnización tiene como finalidad reparar un perjuicio que puede derivarse del incumplimiento.
La cláusula penal establece anticipadamente una consecuencia pactada para determinados incumplimientos.
En determinadas situaciones pueden producir efectos similares.
Pero jurídicamente son conceptos diferentes.
¿Es lo mismo una cláusula penal que una multa?
Tampoco.
Una cláusula penal es una estipulación contractual acordada entre las partes.
Una multa, en cambio, suele estar relacionada con una potestad sancionadora establecida por una norma o por una autoridad.
Por eso no deben confundirse.
¿Puede una cláusula penal proteger a las dos partes?
Sí.
Las partes pueden establecer penalizaciones diferentes para distintos incumplimientos.
Por ejemplo:
- Una penalización para el retraso de una parte.
- Otra para el incumplimiento de la otra.
Lo importante es que las obligaciones y consecuencias estén claramente definidas.
¿Qué ocurre si una de las partes considera excesiva la penalización?
Habrá que analizar el contrato y las circunstancias.
No basta con afirmar que la cantidad es elevada.
Puede ser relevante estudiar:
- Qué obligación protegía.
- Qué incumplimiento se produjo.
- Si hubo cumplimiento parcial.
- Cómo está redactada la cláusula.
- Qué normativa resulta aplicable.
En determinados supuestos pueden existir límites o mecanismos de moderación.
¿Qué pruebas necesito para reclamar una cláusula penal?
Como en cualquier reclamación contractual, habrá que acreditar los elementos relevantes.
Puede ser necesario aportar:
- Contrato.
- Anexos.
- Comunicaciones.
- Facturas.
- Justificantes.
- Informes.
- Documentación sobre las fechas.
- Pruebas del incumplimiento.
La cuestión principal será demostrar que se produjo exactamente el incumplimiento previsto en la cláusula.
¿Qué ocurre si la otra parte niega el incumplimiento?
Habrá que analizar las pruebas.
Por ejemplo, si la cláusula establece una penalización por retraso, será necesario acreditar:
- La fecha en que debía cumplirse.
- La fecha en que realmente se cumplió.
- Que el retraso es imputable a la parte correspondiente.
- Que la cláusula contempla ese supuesto.
La documentación puede resultar decisiva.
¿Conviene revisar una cláusula penal antes de firmar?
Sí.
Una cláusula penal puede tener consecuencias económicas importantes.
Antes de firmar conviene comprobar:
- Qué incumplimientos contempla.
- Qué cantidades establece.
- Si existe un límite.
- Si puede acumularse con otros conceptos.
- Qué circunstancias permiten evitarla.
- Si existen mecanismos de moderación.
- Si la redacción es suficientemente clara.
No debería aceptarse una penalización sin conocer exactamente sus posibles consecuencias.
Errores frecuentes con las cláusulas penales
Incluir una cláusula demasiado genérica
Debe quedar claro qué incumplimiento se penaliza.
No establecer la cantidad
La consecuencia económica debe quedar definida o ser determinable.
No establecer cuándo se aplica
Debe poder identificarse el momento en que nace la penalización.
No diferenciar retraso e incumplimiento definitivo
No siempre producen las mismas consecuencias.
Pensar que siempre puede reclamarse la pena y los daños adicionales
Hay que revisar lo pactado y las reglas aplicables.
No prever el cumplimiento parcial
Puede tener consecuencias sobre la aplicación de la pena.
Firmar sin revisar las penalizaciones
Una cláusula aparentemente secundaria puede tener un impacto económico importante.
Preguntas frecuentes
¿Qué es una cláusula penal?
Es una cláusula contractual que establece una consecuencia, normalmente económica, para determinados supuestos de incumplimiento.
¿Es obligatorio incluirla?
No. Las partes pueden establecerla si lo consideran conveniente.
¿Puede aplicarse por retraso?
Sí, si el contrato establece una penalización para ese supuesto y concurren las condiciones pactadas.
¿Puedo reclamar la cláusula penal y además daños y perjuicios?
Dependerá de lo pactado y de las reglas aplicables. El artículo 1152 establece como regla general que la pena sustituye a la indemnización de daños e intereses, salvo que las partes hayan pactado otra cosa.
¿Puede moderarse una cláusula penal?
El artículo 1154 contempla la moderación cuando la obligación principal se ha cumplido en parte o irregularmente.
¿Qué pasa si la obligación se incumple completamente?
Habrá que comprobar si se ha producido exactamente el supuesto previsto en la cláusula y qué consecuencias establece el contrato.
¿Es necesario demostrar los daños para reclamar la cláusula?
Dependerá de la configuración de la cláusula y del régimen aplicable. La cláusula penal puede establecer anticipadamente una consecuencia para el incumplimiento.
¿Puedo incluir una cláusula penal en cualquier contrato?
Puede ser posible en muchos contratos, pero su contenido debe respetar la legislación aplicable y adaptarse a la operación concreta.
Una cláusula penal debe estar pensada antes de que exista el problema
La utilidad de una cláusula penal está precisamente en prever las consecuencias de un posible incumplimiento antes de que este se produzca.
Pero para que sea realmente útil debe estar bien redactada.
Debe quedar claro:
qué obligación se protege,
qué incumplimiento activa la cláusula,
qué cantidad se establece
y qué relación tiene esa penalización con los demás daños o consecuencias del incumplimiento.
Por eso, antes de firmar un contrato que incluya una cláusula penal, conviene revisar no solo la cantidad, sino también cuándo y cómo puede llegar a aplicarse.
En C&F Abogados podemos revisar contratos, analizar cláusulas penales ya pactadas o ayudar a redactar condiciones que permitan proteger mejor los intereses de las partes.
Una cláusula penal bien redactada no evita el incumplimiento, pero puede dejar mucho más claro qué ocurre cuando se produce.